Me estaba retocando el rímel y casi me doy un golpe en el ojo, me eché a reír a carcajadas. "¡Dios mío, lo necesitaba!", dije, recuperando el aliento por fin. "¿A Stan le gustan ciertos tonos de lápiz labial para sus mamadas?" "Claro. Le gusta que le den un aro alrededor de la polla, y estoy tan cachonda después de estar desnuda todo el día que le daré lo que quiera con tal de echar un polvo. Me pone escalofríos ver el m*****o de Tanner." "Lo escondiste bien", dije sarcásticamente. "No, no lo hice", admitió Kathy. "Su serpiente de los pantalones era hipnotizante. Me sentí como un encantador de serpientes indio con una cobra, pero al revés". "¿Es por eso que quieres jugar al strip poker?" Kathy se rió. "Claro que sí. Si no puedo tocar, definitivamente quiero mirar más. Tanner es un enc

