Julie. – Y aquí está tu escritorio, yo estoy en la puerta que está ahí al frente. – Indicó el señor Gallagher. – Tú atiendes mis llamadas, haces las recepciones a los socios y te ocupas de mi agenda. Espero que no me decepciones, Colin dijo que eras buena en lo que hacías, muy profesional. El hermano de Colin era más alto que él, de cabello castaño y ojos claros, usaba traje y era un gran empresario, y según la información que había recibido, era su nueva secretaria. Encargada de todo el orden de su vida, el sueldo es tan encantador que me permite pagar la televisión satelital y una ampliación de tiempo en las duchas. Es genial. – Prometo que no lo defraudaré, señor Gallagher. –Llámame Greg, ahora, dime, ¿Qué tengo en la próxima hora? – Cogí una libreta que me asignaron en la empresa

