Julie. El miércoles era el día más pesado de la semana en el trabajo, carpetas entraban y salían para Greg, yo tenía que recibir eso y estaba estresada al máximo. No había tenido ni siquiera el tiempo de tomarme el café que había comprado por la mañana. Ambos (Tanto Greg y yo) estábamos corriendo contra el tiempo, Gallagher mayor entró a una junta y recién ahí pude tomar un descanso. Decidí sentarme en mi escritorio y disfrutar de mi café (heladísimo, por cierto) Greg tenia para varios minutos adentro así que mi única función seria estar pendiente si alguno de la junta quería algo o simplemente atender el teléfono. Y como siempre que tenía el espacio, Gallagher pequeño se mezclaba en mis pensamientos. Después de varios días llorando contra la almohada mi estado emocional se mejoró (solo

