Narración por TEDDY Siempre mantuve la esperanza de que de verdad Michelle algún día iba a dar su brazo a torcer, y lo hará definitivamente. Yo no podría forzar las cosas, yo tendría que dejar que fuera el mismo tiempo el que decidiera. Por un buen rato mantuvimos una conversación un poco tensa pero agradable. Hasta que vi a la misma Michelle levantarse para irse. Según ella a servir la comida, pero huía de mí. Al poco rato Leo había llegado hacia mí con Natalia, se veían felices, por lo menos me gustó. —Ya no hay más gritos y ni lamentaciones —pronuncié en voz alta. Leo me miraba divertido y riéndose. Natalia sonreía. Se veían bien por el momento. —Eres un amargado Teddy —pronunció Leo. Se ubicaron en el mueble que estaba al frente de mí. Nos mirábamos y aún nadie decía nada, hasta

