¿Qué fue lo que te paso? —Blaze, Blaze, Blaze, Blaze —Tarareo Julio, despertando al chico que se encontraba dormido en el suelo. —¿Sabes? La vida parece tan insignificante, hasta que reduces al hombre a sus instintos más esenciales ahí es donde realmente empezamos a vivir; Cuando tenemos que rogar por unos minutos más en el paraíso del Señor. Blaze no entendía que era lo que quería llegar con eso, estaba débil y cansado porque aún no había comido, el azabache no sabía si habían pasado horas o días, pero rogaba por lo menos un vaso de agua. No tenía fuerzas para levantarse, entonces siguió recostado en el piso viendo a Julio desde abajo. —Por ejemplo —Siguió el director —A un lado de mi bota hay una cucaracha —Blaze dirigió su mirada allí y en efecto había una pequeña cucaracha quita

