Amaia Observar a Uriel esperándome en el altar, parece un sueño, las niñas dispersa los pétalos de rosa y al acercarme detalló el rostro de mi futuro esposo. Es tan hermoso, viste un traje n***o hecho a la medida de tres piezas, luce espectacular, sin duda me dejo sin aliento, es sexi, guapo y caballeroso, una combinación perfecta. Su mirada profunda despierta mis sentidos, sus ojos me observan con amor y deseo, mi cuerpo anhela reclamar el suyo, sin embargo aún nos queda la ceremonia y la celebración. Tendremos una noche de boda, pero decidimos que aún no habrá luna de miel, ya que eso implica viajar con los niños, nunca los dejaremos, las gemelas han perdido muchas clases, por lo tanto esperaremos las vacaciones para viajar. «Los declaro marido y mujer» Esa frase tan corta, pero tan s
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


