Capítulo 24

2221 Palabras

Anhelo seguir explorando el cuerpo de Amaia, pero sé que en este instante no se puede, nos componemos y ella sale de mi estancia, yo me quedo un rato admirando el lugar. Un deje de remordimiento llega a mí. Esta era la habitación donde compartí tantos momentos con mi difunta esposa. Una que otra lágrima es derramada. —Lo siento Emelie. Juro que no quería dejar de amarte, pero Amaia derrumbo mis muros, esos que construí después de tu muerte. Sabes que en estos seis años no había estado con nadie y si di ese paso es porque ella se convirtió en alguien importante para mí sin proponérselo. —Un escalofrío recorre mi cuerpo y la foto donde Emelie y yo salimos sonriendo se cae al piso, rompiéndose el portarretrato. Los cristales se esparcen y mi pecho se aprieta… Una sensación de vacío me embarg

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR