De vuelta al hospital José María estaba atado a una correa de fuerza en ambas manos, no permitía que nadie se le acercara ya que para él todas esas personas que decían llamarse familia eran desconocidas para él. Una chica muy linda de piel blanca le aseguraba que era su novia, la única persona que llegó a tocar su corazón fue Fernando y jamás volvería a amar a otro hombre que no fuera él. No le respondió nada solo giró su cabeza para ver la ventana al menos esta visualizaba que era un bonito día.
El doctor Calvin lo examinó muchas veces, pero los resultados de los exámenes arrojaron resultados normales como si no tuviese ningún tipo de anomalía. Sólo quedaba un examen más y era el psicológico, para descartar si tenía algún trastorno de personalidad múltiple era lo único que se le podía ocurrir al equipo médico por eso tomaron la decisión de que la psicóloga más reconocida del norte de Francia fuera contactada por el hospital, él no escuchó que la llamarían porque enseguida sabría que ella sería su salvación.
Por algún motivo su cuerpo le pedía comida, su estómago hizo un gran rugido indicando que tenía hambre. Esa sensación de tener hambre la había olvidado por completo, le resultaba extraño pero impresionante porque esa sensación de estar vivo de nuevo era algo completamente fenomenal. Un muchacho que lo cuidaba al parecer era un amigo o familiar no lo distinguía del todo bien comenzó a sonreír, por un momento pensó que se estaba burlando de su persona pero no fue así sacó algo de bolso al parecer era comida porque aquel aroma le llegaba a su nariz como si fuese lo último que hubiese en un desierto.
******** que a eso no te puedes resistir Caleb******* el muchacho mientras abría el envoltorio.
*** no…¿Qué es? Jamás había tenido la oportunidad de oler algo tan magnífico.
*******, tu manera de hablar es rara******** el joven muchacho.
*** verdad no se que es.
*** sándwich de tocineta, es el que tú comías a escondidas de tus padres.
José María no sabía qué contestar realmente, no le quedaba otra opción que aceptar lo que estaban ofreciendo. Lo recibió, al hacer contacto con la mano del muchacho tuvo una especie de visión él chico extrañaba a su gato que había fallecido un mes, aquello le pareció sorprendente porque nunca antes había sentido ese tipo de emoción, las lágrimas bajaron fácilmente por sus mejillas sorprendiendo al chico.
****** pensé que darte el sándwich te pondría tan sentimental********.
***** vinieron solas, realmente estoy llorando por la pérdida de un gato.
*¿Caliban? ¿Cómo lo supiste?*** preguntó.
*** lo sé, realmente no te recuerdo, me dices tu nombre.
**** Kevin, soy tu enfermero y amigo desde la infancia.
*¿Enfermero? Pensaba que solo las mujeres podían serlo.
*¿En qué siglo estas? Hoy en día las mujeres y hombres pueden estudiar lo mismo.
Le dio una mordida grande al pan, sentía en su boca cada parte de este sin duda fue la mejor sensación que pudo haber experimentado en su vida. Sería mentira si dijera que odiaba ese cuerpo, nuevamente la vida le dio una oportunidad de que pudiera vivir lo que no pudo solo que no sabía cuándo se iría eternamente y el verdadero dueño de ese cuerpo regresara.