Muchas voces escuchaba José María, al parecer estaba en un lugar donde mucha gente hablaba. Por un momento pensó que era Magnus o Philip, lo raro era que podía sentir el suave toque de una mano femenina le acariciaba el brazo su suave voz le indicaba que despertara. Lentamente fue abriendo los ojos, aquella sensación que experimento en el pasado nuevamente estaba sucediendo. La confusión lo tenía pensativo, porque se suponía que él era un espíritu que no podía revivir. Estaba rodeado de muchas personas que no conocía, se levantó enseguida de la cama y notó que había un baño cercano entró para verse directamente en un espejo.
Era claro que ese no era su cuerpo y tampoco su aspecto físico, se tocaba la cara una y otra vez no se sentía para nada cómodo con el nuevo cuerpo que tenía. Los vagos recuerdos que albergaban su mente se hicieron presentes, recordó todo lo que sucedió en la casa como fue destruida pero luego quedó en blanco. La pregunta del millón era:¿Cómo pudo entrar en ese cuerpo? Si él no lo pensó en ningún momento, solo debía hacer una cosa y era buscar a Philip.
Salió de la habitación, al parecer los familiares de aquel muchacho estaban preocupados por lo que le estaba pasando ya que la manera que se levantó de la cama fue muy impresionante. Cuando se disponía irse de la habitación es detenido por una enfermera, la joven le indica que todavía no estaba del todo bien y que necesitaba descansar porque aún estaba débil.
*¿Débil? No entiendo a lo que se refiere, si yo estaba en una cabaña luchando contra las malignas intenciones de mi padre contra el reino de los vivos.
*¿El qué?******* una ceja la mujer******, usted estuvo en una coma de cuatro años.
*¿Qué? Eso no puede ser, aquí hay una equivocación. Yo llevo muerto sesenta y siete años, yo no pertenezco a este siglo.
*** mejor que vuelva a sentarse y lo revise el doctor Calvin, permítame llevarlo a la cama.
La mujer lo tomó del brazo con cierta fuerza, José María intentaba zafarse de su agarre pero no podía para ser menos alta que él tenía mucha fuerza en sus manos. No tuvo otra opción que empujarla fuerte, provocando una caída al suelo un poco violenta huyó de la habitación literalmente estaba rodeado de desconocidos aunque todos lo llamaran por aquel nombre que no conocía eso no le impedía escapar y buscar a los demás.
*** no pude haber estado dormido por cuatro años, eso es mentira siempre estuve muerto.
*¡Oigan atrapenlo!****** un agente de seguridad del hospital.
Notó que dos hombres y un doctor lo perseguían, al parecer ya habían informado que un paciente se había escapado de su habitación sin decir nada coherente. Se impresionaba por la manera de correr de ese muchacho al parecer era atleta porque tenía una buena resistencia física aunque extrañaba escuchar el latido de un corazón no experimentaba esa sensación desde era un niño pequeño. La salida estaba cerca podía ver el reflejo de la puerta de cristal, aumentaba más la velocidad pero lo que no esperaba era que alguien más del hospital lo estaría esperando con un potente medicamento que lo haría dormir enseguida.
*********** seré libre****** al salir.
***** que es muy tarde para eso****** un enfermero justamente tumbándolo al suelo.
*¡Suéltame! Necesito irme de aquí.
******** señor Smith, aquí estará a salvo.
****** no entiende, yo no me llamo así mi nombre es José María****** medio dormido por la inyección.
Todos los que escucharon ese nombre se quedaron un poco pensativos, no era muy común escuchar ese tipo de nombres ya que era muy anticuado. El problema era que ya no tenía la misma libertad que tenía cuando era un espíritu, ahora tenía una familia que no conocía y un cuerpo nuevo por explorar con el tiempo.