Dos gardenias

3332 Palabras

Recuerdo que aquel fue un viaje que percibí corto. Todas las horas y transbordes que hice para llegar al pueblo no fueron lo bastante importantes esta vez. Yo quería verla, quería ir por Genovevo y montarnos en él para nunca más volver a aquella pila de errores que solo causaba dolor y luto. Llegué de noche, y desde antes de bajarme de la carreta elegí pedir posada con mi hermano Anastasio. No deseaba ver a mis padres, me sentía herido por haber ocultado lo del duelo y la muerte del tío Celestino; al tío lo admiraba y él siempre me respetó como sobrino. Fue una falta grave el no informarme y no podía asimilar su caída a manos de Boris Carrillo. Lo que no previne eran las fechas. ¡Era día de Todos los Santos! Lo supe en cuanto llegó a mí el inconfundible olor del copal. El humo me golpeó

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