Alguna vez leí sobre ese limbo entre dormido y despierto justo al comenzar a despertar y lo frustrante que era para muchas personas el sentir que no está en un lugar ni en otro. No lo podía creer, ¿en serio se refería a ese limbo en que tu mente aún no recuerda nada y solo te sientes en paz? Pues, a mi me encanta. Pocas veces puedes tener un descanso tan bueno que tu cabeza simplemente quiere aferrarse a cada segundo de tranquilidad antes de volver al mundo real. Justo esa mañana fue deliciosamente eterna, luego sentí esa picazón en los músculos que te ruega estirarlos y no demoré nada en cumplir ese pedido. No obstante, me fue interrumpido cuando el peso de un brazo, cómodamente colocado en mi cintura, llamó mi atención. Y así, solo así mi mente decidió que era hora de recordar todo p

