Me quede dormido pensando en mil cosas, al ver mi teléfono veo la noticia en primera plana, según los medios ya estábamos en Italia disfrutando de una maravillosa semana pero la verdad era otra. El buen olor de afuera me cautiva e hizo que me levantara de inmediato. En cuanto me acerco la noto de espaldas está cocinando… —Buenos días —salude y ella se sobre exalta, dándose la vuelta para verme. —Buenos días Sr. Ricci —saluda con su cordialidad lo que hace que sonría. —No será necesaria tanta… cordialidad Mía —dije y sus ojos me decían que estaba anonadada ante lo que decía. —Señor… —susurro viéndome fijamente. —Debemos acostumbrarnos a todo esto, será mucho más fácil si lo hacemos desde ya —sugería mientras me servía una buena taza de café que humeaba desde la cafetera. —Es que… —se

