Aunque no sabía dónde Brad podía encontrarse me encamine hacia su empresa, extrañamente al preguntar en recepción me informaban que estaba en la oficina de presidencia, sin dudarlo me encamine hacia esta, debía tratar de que quitara los cargos en contra de Patricio. Tras haber cruzado la puerta fijo su mirada sobre mí. Con ello admiraba su rostro lastimado y su brazo enyesado el cual apoyaba sobre el escritorio. —Para la forma en cómo se supone que te encuentras deberías estar en reposo—proferí mientras me aproximaba. —¿Qué haces aquí? ya no eres bienvenida. —Vine porque quiero que anules los cargos en contra de Patricio. Con mi argumento una risa provino de el sin embargo tal parecía que eso le generaba dolor ya que repentinamente paraba para seguidamente maldecir su condición. —E

