Patricio. Tras haber referido esas palabras salía de la misma manera en la que entro. Su amenaza me dejaba inquieto no sabría de qué sería capaz si hiciera algo a mi tía o a mi madre, la cual ha padecido las consecuencias de sus jugadas sucias. Amilanando mi pesar Cinthia entraba en la oficina sin ni siquiera haberse anunciado. —Quede esperando tu decisión sobre lo que te había comentado. Como sabrás soy una ficha clave para tu padre motivo por el que… —Lo que dirás no me interesa, no sé qué te traes, pero no volveré a estar en una comisaria, ni siquiera en una celda como quisieras verme. —No tengo esas intenciones, realmente me interesas después de mucho tiempo. Ante su comentario me sonreí, su cinismo no tenía límites. —No has cambiado, sigues siendo la misma que busca a alguien p

