Esperando alguna reacción o palabra que me permitiera ponerlo en evidencia, de su parte observaba una tranquilidad que me molestaba. —No es extraño viniendo de alguien como Lidia, siempre dirá ese tipo de cosas sobre mí. —Hablas de ella como si la conocieras. —Solo un poco, no es de importancia lo que ocurrió entre ambos, sin embargo, sabes que te lo advertí. Sé que fingiste una identidad para poder acercarte a su hija, asi que era de esperar que eso pasaría. —Lo sé y no me enorgullezco de ello, pero volviendo al tema, seguro no tienes nada que comentarme, soy tu hijo. Al pronunciar esas palabras me contemplaba de un modo que no comprendía. —Todo a su tiempo, Patricio. Por los momentos retírate debo resolver unos asuntos. Aunque quería obtener más de su parte era imposible, un paso

