El hombre notó que estaba perdiendo los papeles. Excitado le comentó a la joven, acercando su boca al cuello y oído de la misma: ¿te gusta mi pene? ¿te gusta sentirla en tu mano verdad? -Uhm no se papi… ¡es tan grande! exclamó la joven sin dejar de manosear la tranca. Continuó manoseándola para, en un momento dado, mirar a la cara a su padrastro, y para preguntarle: Uy papi ¿todo esto se lo metes a mama? Nico casi se corre ante aquella pregunta. No esperaba que la joven fuera tan directa. Pero, sin poder contenerse, morbosamente decidió contestar a la joven, diciéndole: ¡Pues claro! ¡A tu mama le entra toda! La joven se estremeció al escuchar aquellas palabras. Más agitada vuelve a preguntarle: ¿de verdad se la metes toda por el coñito? ¿A mama no le duele cuando se la metes? ¿No se?… ¡

