Esas palabras fueron como vitaminas, Marta se incorporo lentamente, se levantó y se arrodillo frente a él, agarró su polla y se la metió en la boca, seguía sin ser una experta pero está vez estaba mucho más relajada y disfrutaba cada trozo que se introducía. Seguía con la falda subida y las bragas corridas así que José podía disfrutar de la vista de su coño mientras se la comía, además Vero se colocó detrás de Marta y le bajó la cremallera del vestido para descubrir todo el torso de Marta, ante José apareció su sujetador, pero por poco tiempo, Vero se lo bajó dejando sus preciosas tetas al aire. José se moría de ganas de chupárselas, estaba a punto de levantarla para poder disfrutar de sus pechos cuando noto que Vero se colocaba detrás de él y volvía a masturbarle, está vez mientras la ten

