Mila y José se internaron en el bosque, de nuevo estaban explorando como cuando eran pequeños, en cuanto estuvieron ellos dos solos todo volvió a fluir, enseguida estaban otra vez hablando sin parar y riéndose. En cuanto Eva y Esther los vieron desaparecer entre los árboles, Esther se dirigió a Eva. ESTHER- Tía, no hubiera pasado nada porque les acompañara. EVA- ¿Tú has visto como se miran? Hay que dejarles solos, me parece a mí que lo que tienen entre ambos es más importante que un polvo, aunque sea uno con mi primo. ESTHER- Claro como tú no quieres tirártelo te parece muy fácil. Vamos que tengo que dejar que me coman la tostada en mi cara. EVA- A mí me parece que este es el verano de Mila, tenemos que dejar que se lance a vivir por primera vez. ESTHER- O también puede ser el veran

