Rudá dejó a las chicas en casa y fue a verificar lo que necesitaba, estaba en la caseta con Russo, cuando Phill se acercó. Rudá lo miró. —Necesito un favorcito —dijo Phil —¿Fue órden del jefe? —preguntó Rudá. —No lo fue —Entonces, mi respuesta también es no. —Solo es un favor, Rudá. —Tú y tu mujer solo causan problemas. —Es sobre eso, después de hoy ella no irá más, solo que necesito una folga, pero me quedaré en la caseta hoy. —¿Estás seguro de que ella dejará de molestar? —Estoy segura. Después de esto, se calmará. —Me quedo. Así terminaba de calmarse a sí mismo. Y esperaba al tío Henrique. Quizás juntos necesitarían hacerle algo a Domini, dependiendo de lo que tuviera que contar. (...) Phill y Paola (pena por correr detrás de Rudá). Ella entró en su coche. —¿A dónde va

