Saiko se sentó en una silla al otro lado de la mesa, el ambiente estaba tenso por su presencia. La atmósfera en la sala estaba cargada de expectativa, pero no era un encuentro amistoso, era una reunión de negocios entre personas con intereses comunes, pero no necesariamente amigos. —¿Saben por qué estoy aquí? —Saiko rompió el silencio, su voz firme resonando en la sala. —Lo sabemos, pero no recuerdo haberte hecho una invitación hasta el condominio, Saiko —respondió Estefano con un leve tono de amenaza en su voz. —No vine de visita, subjefe. Vine a poner los acuerdos sobre la mesa. Me caso con Juno, pero ustedes se han ocupado de ella hasta aquí —declaró Saiko, yendo directo al grano. Los ojos de todos en la sala se volvieron hacia Rayra, que estaba al lado de Rudá. No estaba allí como

