Cã estaba como un gato asustado en el almacén No sabía qué iba a pasar, pero sabía que probablemente Aruana lo había delatado, pero podía decir que era mentira. También podía decir que ella se había ofrecido y él había tenido miedo de Domini, podía… tal vez, nadie sabía de dónde era ella. Vivía con un montón de hombres y era su palabra contra la suya. Esperó… Por su parte, Domini fue a buscar una botella de agua, salió del edificio cuando fue jaloneado hacia el pasillo de al lado... Quedó cara a cara con Rudá... —Escucha.. — Estoy escuchando.. —Si lastimas a mi hermana, si la haces llorar, te arranco el cuero cabelludo y luego lo coso en su lugar con una bacinilla de aceite hirviendo. Domini no era un bravucón, pero le gustaba Aruana, si él se escapaba la perdería... —No la haré

