No iba a dejar que el día se arruinara repentinamente. Luego de desayunar y medicarse correctamente, preparó en su mochila un block de dibujo, algunas pinturas y lápices para encaminarse hasta el centro de la ciudad y obtener inspiración de algún sitio para crear un dibujo simple. Un dibujo del que su imaginación pudiese partir, llevándole hasta donde realmente se quería dirigir con sus manos. Sentado en una banqueta dibujaba una biblioteca a la cual le daba en su dibujo un aspecto más antiguo con algunas personas cruzando a través de la calle. Un señor se acercó a ver dicha obra de arte, parecía más que un simple dibujo así que le sorprendió bastante que alguien tan joven tuviese ese gran talento. —Es un dibujo excelente joven —el señor se sienta a su lado y sigue observándolo. —Muchas

