Un taxi se detenía justamente en la entrada del lujoso hotel conocido como "Principado" según las personas más importantes el restaurante de ese lugar era por mucho el más distinguido de toda la ciudad. Solamente gente de la clase alta iban a comer allí. Andrés Ferraresi a pesar de no ser exactamente millonario, siempre le gustaba hacerle creer a los demás que sí lo era. En pocas palabras, vivía únicamente de las apariencias. Toda su vida había sido una enorme mentira en la cuál arrastraba a todo aquel que fuera lo suficientemente inocente para creer en ellas. Por suerte para Britany y Madison, ambas habían logrado descubrir al embustero que se escondía detrás del hombre que amaban, y no existía mejor oportunidad que esta para que consiguieran vengarse de este imbécil. Madison inmediatamen

