Existen momentos de nuestras vidas en los cuales hubieron eventos importantes que nos perdimos por ciertas razones, pero que nos hubiera gustado mucho presenciar. Y en mi caso les puedo contar que habría pagado toda mi fortuna por haber podido estar presente en el momento en el que Rodrigo De Aza presentaba al gran entretenimiento de la noche. El distinguido accionista mayoritario de las empresas AFRODITE extendía su brazo con mucho entusiasmo para apuntar al fondo del escenario anunciando la entrada triunfal de las famosas "Rusas" mujeres divinas con cuerpos perfectos que bailaban desnudas, y cumplían los deseos de esos clientes. Ésto provocaba que los ejecutivos rebozados en un mar de hormonas, testosterona, y lujuria, desataran una verdadera algarabía estallando en júbilo sabiendo que e

