MALAS DECISIONES II” Mi piel se eriza, me volteo para descubrir que no era el rubio de hace rato. Era un chico de unos 24 o 25 años, de pelo n***o azabache y ojos verde oliva. Tenía barba de unos días y su sonrisa torcida hizo que moje mi braga. Era un adonis, parecía un modelo de revista, de esas donde aparecen modelando solo unos boxer ajustados, sin darme cuenta bajo mi vista a su entrepierna imaginándomelo así, solo para mi. El parece darse cuenta de lo que pienso porque enseguida habla —Puedo mostrarte lo qué hay ahí abajo—. Dice De pronto, cómo si un demonio se apoderada de mi, salto a su cuello. La necesidad de sentir sus carnoso y apetecibles labios me ganaron. El posa una de sus manos en mi espalda baja y la otra en mi nuca profundizando el beso. . . [Narra el desconocido

