Mia Alrededor de media mañana llega José y Angie con mi pequeño Chris, quien ni siquiera se detuvo a saludar a su madrina y salió corriendo con Avril, sonrío al recibir a mis amigos y nos adentramos a la casa mientras esperamos a mi marido —Amor ¿has visto el bolso n***o? —En la cajonera de la derecha — grito desde el comedor mientras le doy pure de manzana a Alex quien sonríe al escucharme. —No, ya la busqué y no la encuentro — responde mi marido desde arriba —Está ahí, lo guarde yo. —Pero no está. —Si llego a ir y lo encuentro — digo levantándome de mi asiento frente a mi hijo quien me mira divertido — No iras a ningún lado. Llego a la habitación y Alessandro me mira con suficiencia, su ceja arqueada me dice que esta confiado en que no encontrare nada, pero lo conozco demasiado

