Mia —Por favor, Alex. Ponte de pie. — comento nerviosa cuando lo observo de esa manera. Jamás crei verlo de esta forma, tan… vulnerable y mucho menos por mí. — Estas ebrio y no sabes que es lo que dices — intento convencerlo y al parecer funciona ya que se levanta lo más rápido que puede en su estado, me observa a los ojos, los suyos están rojos e hinchados y mis manos pican por secarle las mejillas, pero me abstengo. —Puede que este un poquito ebrio — comenta arrastrando las palabras, sacándome una sonrisa que rápidamente oculto con mi semblante serio. — Pero nunca, jamás en mi vida he sido mas sincero. Mia… yo — y sus palabras se ven interrumpidas por las náuseas que le obligan a correr al baño. Me acerco a la puerta del baño de mi habitación y lo escucho lanzar todo lo que ha bebido,

