Miranda Cuando bajamos del avión, mi cabeza seguía dando vueltas a lo que me había dicho Loreto. Yo jamás le había mostrado algo diferente a Alan. Si es verdad, él me pidió una oportunidad, pero yo... Cómo decirle a un hombre que es casi perfecto que no se haga ilusiones con algo que no sé si llegaré a sentir Dios, todo esto es tan difícil. Escucho que alguien me llama; ni siquiera me había dado cuenta de que estaba perdida en mis pensamientos. Yo lo miro a los ojos y le sonrío. —Lo lamento, Alan. Volver aquí me trae viejos recuerdos. Él asiente y toma mi mano para dirigirnos a recoger nuestras maletas. —Lo entiendo, no te preocupes, pero ten en cuenta que vas a ver a tu familia y creo que eso es increíble, ¿no? Yo asiento con una sonrisa en mis labios. La verdad es que lo único que

