Un Lamborghini Aventador en color n***o mate hacía rugir su motor por las calles de Varsovia como si las conociera a la perfección, aunque la verdad era que llevaba encendida la pantalla de GPS para no perderse pues no tenía ni la menor idea de donde estaba cada calle de aquella ciudad, pero manejaba como si fuese nativa. Edith iba completamente sola y así había llegado al aeropuerto desde donde había tenido escolta que hace poco acababa de perderlos con tantos giros que hizo, tenía un plan muy en claro sobre lo que haría ese día y muy dentro de si iba rezando porque no tuviera que llevar a cabo nada de lo que organizo con su ejército, estaba enojada con todos, sin embargo, quería llevar la fiesta en paz. En el edificio Ivanevich estaban los Giuseppe que ahora la familia incluía a Laura,

