Las cinco y media de la mañana en punto, tres camionetas blindadas salían del aeropuerto privado donde el avión había aterrizado, con ellas iban otras camionetas conseguidas en el lugar y es que se necesitaría mucha colaboración humana para llevar a cabo aquel muy bien elaborado plan. Edith no había podido dormir más de dos horas y es que su hermana era una escandalosa cuando estaba nerviosa, no la culpaba pues ella estaba en las mismas y junto a Vitya había pulido el plan de como entrarían al castillo, cuando el momento llegó su camioneta era la que encabezaba la caravana, a una buena distancia ocultos por una curva Edith se encargó de los hombres que custodiaban la entrada principal que estaba cerca de la carretera, el silencio de la mañana no se vio interrumpido pues utilizo un silencia

