Narra Melany Justo en este preciso instante en el que me encuentro de espaldas a una docena de mujeres que no conozco y que lamentablemente deben presenciar mi muerte, me encuentro con los ojos cerrados aceptando que debo morir y nada se viene a mi mente, creí siempre en eso de que en el último minuto toda tu vida pasaba frente a tus ojos como el tráiler de una película, que vería mi infancia en mi memoria, que tendría la imagen de las personas que amo apareciendo una y otra vez, que escucharía la voz de las personas importantes y que sentiría la calidez de todos los abrazos de amor y fraternidad que recibí durante mi vida; luego recuerdo que nada de eso me ha pasado, que no tengo nada que extrañar, ni menos a nadie que me extrañe a mí. Sonrío de tristeza y solo espero el fuerte sonido

