Todo parecía ser igual, mi travesía pintaba ser la misma de un inicio, por lo menos esta vez compartiré el terrible viaje con alguien, Catalina también fue comprada por la misma persona, iremos a la misma casa con el mismo amo. Ambas fuimos llevadas a una especie de sótano en el que autos oscuros pasan por las mujeres compradas y las transportan hasta su nueva casa, en ese lugar solo pude ver a Catalina nerviosa forcejear con los hombres que la sujetaban, y luego de allí no recuerdo más, caímos en un sueño profundo provocado por algún tipo de sustancia que nos hicieron inhalar a la fuerza poniendo un paño en nuestras narices. Temo cuando el efecto de la sustancia se acabe y deba despertar en la pesadilla que me tocará afrontar, solo espero que no sea un enfermo mental el que me tenga como

