“Nada duele más, que ver cómo tu mundo se derrumba y no poder hacer nada.” Aquella frase escrita en un libro de tapa dura, puso a reflexionar a Rayan. Había cierto gramo de razón en aquella página, sin embargo, lo único cierto, es que todo encuentra su camino, ya sea para bien o para mal, lo único importante es saber cómo mantenerte en las vías sin desviarte. Rayan estaba seguro de que se había descarrilado muchas veces, pero ninguna como hace cuatro años, definitivamente, fue su momento más vulnerable y no era agradable recordar. Rayan vio sus manos. A pesar de los años, aun el calor corporal de aquel cuerpo se mantenía en sus memorias, su voz cada vez más tenue se desvanecía, pero Rayan insistía en no dejarlo ir. Rayan sobó su frente cansado. Hace tiempo que no pensaba en Dan Ha

