Ailén se encontraba debajo de aquella techumbre, tratando de refugiarse de la lluvia, mientras tranquilizaba su llanto. — Es un idiota — dijo mientras se limpiaba las lágrimas — No sé cómo es posible que aún siga soportándolo, siempre me dice cosas horribles y me trata como si no fuera su sobrina. Ahora entiendo porque no tiene una novia, es insoportable…nadie lo quiere — su enojo era evidente. — ¿Por qué estás diciendo cosas tan malas de tu tío? — esa voz ronca, pero con un tono de sensualidad hizo que la joven saltara de su lugar. Del otro lado estaba aquel hombre cruel que la miraba con aquellos hermosos ojos que le habían sorprendido la primera vez que los vio, sus cabellos negros empapados con la lluvia y aquella figura masculina tan imponente que le provocaba cosas que ella no comp

