Paso el día donde solo Wade y los padres del castaño estuvieron con él, Wade fue quien se quedó esa noche aunque Peter le pidió que no, después de todo no le gustaba ver como su esposo dormía en ese incomodo sillón. A la mitad de la noche la pequeña araña comenzó a removerse, murmurando cosas mientras las lágrimas corrían por su rostro. Peter Todo estaba oscuro, hasta que una luz se pudo ver. No de nuevo. Estoy otra vez en aquel lugar, la puerta se abre mostrando a los tres hombres. - Hoy también vamos a pasárnosla muy bien pequeña araña - me dijo uno mientras me tomaba por la cintura levantándome del suelo - Veamos hoy me toca a mí - dijo otro lamiéndose los labios y mirándome con lujuria y placer El que me tenía me soltó provocando que cayera con fuerza a

