Después del trabajo, mamá me esperaba en casa. Quería… hacer uso de ese favor que yo le debía por haberle pedido disculpas a Caroline para que ella volviera a ser mi secretaria. Temía a este dia, porque fue tanta mi insistencia, que ella accedió a cambio de que yo le debiera un favor, de lo que ella quisiera. —Mamá, ¿llevas rato aquí? —Acabo de llegar, no te preocupes, ¿que hay de ti? ¿Qué tal tu dia? —Solo un dia mas, sin nada nuevo. — otro dia teniendo un acercamiento lento hacia Caroline, poco a poco y aunque era desesperante, valía la pena y estaba dando sus frutos. La sentía menos susceptible. —¿Que tal estas tu? —Estaba pensando en lo cercana que está la fecha de tu cumpleaños y aquello me lleva a recordar que los dos últimos cumpleaños no estuviste con nosotros, ya eres un ho

