—¿Que diablos haces aquí?—rugió entre dientes, adentrándose en la multitud junto conmigo, sujetaba mi brazo de modo que no pudiera zafarme a menos que hiciera mucha fuerza, lo que llamaría la atención. Le había dicho a Caroline que me comportaría y eso haría, siempre y cuando Darek se comportara también. —¿Que haces tú aquí? Caroline me ha invitado.—esTo estaba lleno de personas y había una área para tomarse fotos. —Y a mi Ángel. ¿No encontraste mas tela donde meter tus tetas?—se quedó observando de forma descarada mi escote. —¿Qué? ¿Te inquietan?—apretó mi brazo y yo le pisé el zapato con fuerza, como quien no quiere la cosa. —¡Maldita ladrona mugrienta, compórtate! Estas arruinando mis planes, ¿por qué tenias que venir?—se detuvo junto a un mesero con una bandeja llena de copas bu

