Positivo. Los resultados habían arrojado que Jamie y yo éramos hermanos, que ellos eran mis hermanos. Ahora, al medio día en casa, tirada en la cama, intentaba asimilar lo que esto suponía, mi mente hacía a un lado la felicidad que eso me daba y me llevaba a la realidad. Mi vida cambiaba. Me habían robado de pequeña de pronto esa historia era mía, esa niña era yo, viví con desconocidos por mas de dos años, luego siendo abandonada en un orfanato. Mis padres sufrieron, mi familia sufrió las consecuencias, fui arrancada del vientre de mi madre sin ella ser capaz ni de ver el color de mis ojos, la forma de mi cara o mis ojos abrirse; mi padre llevó esa culpa sobre sus hombros por todos estos años y en mi mente estaba la pregunta ¿quién nos hizo esto? ¿Qué mal tan grande tenía que pagar una

