Mientras tanto en la habitación de Freya y Ariel… Los dos no pudieron soportarlo demasiado, especialmente a Ariel. La emoción de aquella noche, la euforia que le provocaba al celestial asesinar criaturas impuras, ver a Alexander usar ese poder oscuro que parecía todo un reto para él, provocó una mezcla de emociones que terminaron descargándose en Freya, esa elfa que le provocaba a Ariel otro tipo de sensaciones que ya él le costaba controlar. Lo mismo sucedía con la pelinegra, ese ángel tenía «algo» que le atraía y verlo pelear hoy la emocionó mucho. Todo ese remolino de sentimientos y emociones se redujeron a ese instante tan íntimo, tan carnal de los dos intimando en la cama como si no hubiese un mañana. Desde que entraron a esa habitación hace quizás una hora, no habían parado, Ariel e

