Danna La habitación que le tocó a Lucille es preciosa, grandísima, con una luz que entra a raudales por la gran ventana. Es impersonal, como todo en esta casa pero nada que no se pueda solucionar. Lo único en lo que no se pensó es que aun necesita una cama con barandas porque al ser tan pequeña y movediza, puede caer por los bordes y lastimarse mientras duerme, así que le pido a los hombres que designó Jason a traerle la suya de la casita. Desentona con todo alrededor ya que es de madera rústica y sencilla pero eso es lo de menos mientras sirva para proteger a mi niña. Seguimos en la habitación de Douglas. Él está encantado, nunca antes tuvimos cosas lindas, ni ha conocido lugares lujosos. Sonrío mientras lo escucho planear donde pondrá sus láminas de sus bandas musicales favoritas. Siem

