Jason Agradecí que la visita de mi madre fuera corta. No entiendo a que vino exactamente, se la pasaba rumeando y cuchicheando con Lara a la cual tuve que soportar por pedido de Danna. Tuvo el buen tino de mantenerse alejada de mí pues como toda zorra, sabe muy bien lo que le conviene y mi cara de pocos amigos impidió que se me acercara con otras intenciones. Los días pasan volando y el proyecto de trasladar las oficinas de la empresa a un edificio está a toda marcha. Con Danna y Josué hemos trabajado codo a codo durante interminables horas para poder finiquitar los detalles, aunque aun queda mucho por hacer. Muchas cosas han cambiado, algunas han mejorado notoriamente, como mi relación con mi hija. He logrado liberar los domingos para pasarla exclusivamente con mi familia. Danna tuvo

