Pensé y pensé la propuesta del doctor y al final después de tanto analizarlo termine en aceptar la invitación, solo esperaba no arrepentirme después de lo que había decidido. -. Está bien, creo que tienes razón, pero dime ¿dónde vamos? -. Pregunté -. Bueno primero sube al auto. - me dijo con una sonrisa, en su rostro creo que estaba más emocionado que yo o eso creí. Subí al auto y el arrancó a un rumbo desconocido para mí, mis manos sudaban a medida que veía que nos alejábamos un poco, estaba nerviosa y esperaba que él no lo notará. -. Entonces doctor, dígame ¿dónde vamos?-. Pregunte después de armarme de valor, el me observo por un momento como analizándome, cosa que no me gustaba, no soy un maldito bicho de laboratorio para estar bajo la lupa del microscopio. -. Dime Henry, Dian

