Capítulo 46

1057 Palabras

Mario Y al final, no nos damos cuenta de cómo empezó hasta que te enteras de cómo quieres que acabe, entonces es cuando entendiste que no se elige si no se acepta lo que ya estaba predestinado para nosotros. Hoy en día puedo decir que mi destino siempre estuvo al lado de ella. Que si no fuera por su valentía quizás no hubiéramos llegado a ser lo que éramos ahora mismo, mi prometida, mi amiga, mi amante, mi mujer, mi futuro. —¿Dónde está? — Leyna llega a mí al verme parado frente a la casa de la madre de Amelia. —Está con tu hermano, cálmate. Ella está bien y solo fue un susto de nada. —Gracias a Dios— acaricié sus mejillas mientras siento como su cuerpo descargaba esa tensión que nos azotó a todos. —¿Estás bien? —Solo un poco confusa, no entiendo por qué Amelia no me llamó. —A veces

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR