Luciana. Me siento como si estuviera en una pasarela, aunque me faltan los tacones. En este momento camino hacia la mesa de Daniel, no sé qué mierdas voy hacer, pero que sea lo que dios quiera. Daniel está sentado en la orilla de la banca y eso me da el pase libre para sentarme en la mesa con un pie apoyado entre sus piernas. - hola Daniel - le digo acomodándome mejor en la mesa. - quería agradecerte que estuvieras conmigo en uno de los momentos más difíciles de mi vida, ya que anoche no pude agradecerte como debía- digo envolviendo un mechón de cabello en mi dedo. Daniel ni me hace caso y que decir de mirarme a la cara, no deja de ver mis piernas. Se que tiene algo con ellas así que supongo hice bien en ponerme la falda. - ni siquiera me estas poniendo atención - hago un puchero y m

