Yo: Genial Layla, te has perdido, no sabes donde estás, es de noche y te has dejado el móvil en casa -Dije sentándome en unas escaleras- Muy lejos del vecindario no tengo que estar... -Dije pensando-
Hombre 1: Eh chica. -Dijo alguien acercándose-
Hombre 2: ¿Qué hace una chica tan joven y tan guapa sola? -Dijo otro mientras se acercaban más y más-
Yo: ¿Eh?
Sabía defenderme, pero no contra tres hombres que me doblaban casi la altura... Ahora si que estaba perdida.
Hombre 3: ¿No nos vas a responder? -Dijo sonriendo mientras intentaba tocarme el hombro-
Yo: ¡N-No me toques! -Dije apartándole bruscamente la mano-
Hombre 2: Miradla, si tiene carácter -Dijo riendo-
Hombre 1: Esas son las más divertidas.
Yo: A-Atrás... -Dije levantando la mano-
Hombre 3: No seas así mujer -Dijo cogiéndome por la muñeca-
Hombre 1: Solo queremos divertirnos -Dijo mientras sonreían-
Yo: Yo...No...
Hombre 3: Será rápido -Dijo tirando de mi brazo hacia él-
Yo: ¡Suéltame! -Dije intentando soltarme-
---: ¡Ha dicho que la sueltes! -Dijo pegándole un puñetazo haciendo que me soltara-
Hombre 2: ¡¿Quién eres tu?!
Eiden: ¡¿Estás bien?! -Dijo mientras yo asentía asustada- Cómo os atrevéis pervertidos...
Hombre 3: Ahora verás mocoso... -Dijo mientras se levantaba del suelo-
Eiden empezó a pelearse con ellos y aunque eran más, él se movía más rápido y consiguió ganarles a todos haciendo que salieran corriendo.
Eiden: ¿Te han hecho algo? ¿Estás bien? -Dijo mientras yo me ponía a llorar-
Yo: Eiden... -Dije tapándome la cara-
Eiden: No llores... -Dijo abrazándome- No llores.
Los brazos de Eiden eran tan cálidos que poco a poco fui parando de llorar, me sentía muy segura con él a mi lado.
Eiden: Ahora entiendo porque necesitabas a un guardaespaldas detrás tuyo todo el día... Como es que siempre tengo que salvarte yo. -Dijo suspirando mientras yo acababa de llorar-
Yo: Gracias... -Dije aún abrazada a él-
Eiden: Tienes suerte que siempre aparezca en el momento adecuado.
Parecía como si el destino quisiera que Eiden me ayudara siempre...Era como tener a mi angel de la guarda entre mis brazos.
Eiden: Volvamos a casa... -Dijo mientras yo asentía-
Cuando llegamos a casa volvió a encerrarse en su habitación sin decir nada...
Yo: Menos mal que Eiden estaba por ahí... -Dije sonriendo- ¿Pero porque estaba por esa zona a esa hora? -Dije mientras miraba la puerta de su habitación-
Quería darle las gracias sinceramente... Pero no quería molestarle. Estuve un buen rato pensando en si entrar o no en su habitación para darle las gracias adecuadamente.
Yo: Tengo que agradecerle -Dije tocando la puerta- ¿Eiden estás despierto? -Dije abriendo poco a poco la puerta-
Cuando entré del todo a su habitación estaban todas las luces apagadas, excepto por una pequeña lámpara que había al lado de su cama. Eiden estaba durmiendo junto a un libro.
Yo: Estaba estudiando... -Dije mientras me acercaba y cogía el libro que había en la cama- Se ve tan inocente así, todo lo contrario a cuando está despierto. -Dije observando su cara- Eiden quería darte las gracias por ayudarme siempre y por haber dejado que me quede en tu casa -Dije susurrando- Muchas gracias por haber aparecido en mi vida. -Dije sonriendo-
Recogí el libro que había en la cama y se lo puse en la mesilla, lo tapé un poco más y apagué la luz de la lamparita.
Yo: Buenas noches -Dije mirándole por última vez antes de cerrar la puerta-
Volví a mi habitación y me puse a pensar otra vez.
Yo: Mañana tengo que ir a ese instituto... ¿Podré hacerlo? -Dije suspirando-
***Mañana siguiente***
Me desperté temprano y después de ducharme salí vestida de la habitación. Tae ya estaba cambiado y estaba acabado de desayunar.
Eiden: ¿Tienes que ir a algún lado? -Dijo viendo que ya estaba vestida-
Yo: Como si fuera a preguntarte como se llega a la Academia Miren... ¿Para que puedas burlarte de mi por perderme siempre? No gracias... -Dije pensando- Si...Tengo que ir a hacer unos recados -Dije evitando lo del instituto-
Eiden: Está bien -Dijo levantándose de la mesa- Acuérdate de seguir buscando un trabajo. -Dijo recogiendo la mesa y yendo hacia la puerta seguido por mi- Y por favor, no te vuelvas a perder por las calles. -Dijo mientras yo bajaba la cabeza de la verguenza-
Yo: Está bien... -Dije mientras él se marchaba- Aish...Aún así ha tenido que sacar el tema -Dije suspirando con frustración mientras levantaba el puño en contra de la puerta- Idiota...
Salí de casa con la mochila, Kun me dijo antes de irse que allí en la Academia me darían todo lo necesario.
Yo: ¿Cómo consigo llegar? -Dije caminando por algunas calles- ¡Esto es imposible! -Dije frustrada-
---:Perdona - Dijo una voz masculina detrás mío -
Yo: ¿Si? -Dije girándome-
Cuando me giré me encontré a un chico joven con uniforme y una mochila, seguramente iba para el instituto...
---: ¿Te pasa algo?
Yo: ¿Eh?
---: Por la manera en que estabas, parece que necesitas ayuda. -Dijo sonriendo-
Yo: Ah... -Dije sonriendo avergonzada- Es que tengo que llegar a esta academia y no sé como... -Dije mientras él se acercaba más para ver el papel-
Estaba demasiado cerca... No podía evitar mirarlo.
---: ¡Es la misma academia a la que voy! -Dijo sonriendo-
Yo: ¿D-De verdad? -Dije separándome-
---: Podemos ir juntos, así te enseño el camino -Dijo sonriendo más-
Yo: Es-Está bien -Dije devolviendole la sonrisa-
---: Por cierto soy Henry Blyte, encantado -Dijo extendiendo la mano sin dejar de sonreir-
Yo: Layla -Dije cogiéndole la mano con una sonrisa-
Parecía que aun quedaban chicos con modales a la hora de hablar con las chicas, no como Eiden... Ese maleducado....
Henry: Debes de ser nueva, ¿no? -Dijo mientras caminábamos-
Yo: S-Si...Hace poco que me he cambiado de instituto.
Henry: Debe ser difícil empezar en un nuevo sitio a estas alturas.
Yo: Puede...
Estuvimos caminando hasta la entrada del instituto. Henry me acompañó hasta la sala de profesores donde en teoría me esperaba la que sería mi tutora.
Yo: Muchas gracias por acompañarme hasta aquí -Dije haciendo una pequeña reverencia-
Henry: No ha sido nada, el camino hasta aquí ha sido más divertido de lo normal gracias a ti. -Dijo sonriendo mientras yo le devolvía la sonrisa- Espero que nos veamos por aquí.
Yo: Si -Dije despidiéndome con la mano mientras se marchaba-
Cuando Henry se estaba yendo me fijé en el uniforme que estaba vistiendo y me vino como un "dejavu"...
Yo: ¿De qué me sonará el uniforme? -Dije frunciendo el ceño- Serán imaginaciones mías... -Dije entrando en la sala de profesores.-
Cuando entré me llamó desde su mesa una mujer que no pasaría de sus 40 años junto a una sonrisa.
Tutora: Tu debes de ser Layla Miller. -Dijo mirando mi informe mientras yo esperaba de pie al lado de su mesa-
Yo: ¿Miller? -Dije pensando-
Miller no era mi apellido...Mi verdadero apellido era Watson. Mi madrastra había planeado todo esto des del principio para sacarme de la vida de mi padre... Increíble, ahora había perdido hasta mi identidad.
Tutoria: ¿Layla me estas escuchando?
Yo: L-Lo siento -Dije haciendo una reverencia-
Tutora: Como decía, aquí tienes tu uniforme y tus libros, cambiate y te llevaré hasta la clase.
Me cambié y me puse el uniforme, era bastante bonito la verdad. Cuando salí estaba mi tutora esperando.
Tutora: Oh, te queda perfecto. -Dijo sonriendo- Ahora vamos para clase -Dijo empezando a caminar mientras la seguía- No te preocupes, tus compañeros son muy agradables y seguro que no tendrás problemas para seguir las clase, he visto tus antiguas notas. Increíbles -Dijo alzando su pulgar en modo de aprobación-
Yo: Gracias -Dije haciendo una pequeña reverencia sin parar de caminar-
Cuando llegamos delante de la puerta me puse realmente nerviosa... En estos momentos necesitaba a Adam a mi lado...
Primero entró mi tutora y la clase era un alboroto.
Tutora: ¡Silencio! -Dijo mientras poco a poco los alumnos iban a sus sitios- Hoy tenemos a una nueva incorporación, por favor tratadla bien -Dijo haciendo una señal para que entrara- Ella es Layla Miller. -Dijo sonriendo-
Yo: Soy Layla Miller, encantada de conoceros -Dije haciendo una reverencia-
Cuando levanté la mirada no podía creer quien estaba sentado en el fondo de la clase.
Eiden+Yo: ¡¿Tu?! -Dijimos susurrando-