Swan. Mierda. Joder. Imbécil. Salgo disparada de la habitación, siento como mis extremidades arden por la tensión a la que me sometí ahí dentro. Fue como si mi mente estuviera fuera de mi cuerpo, esa no soy yo, no soy lo que él quiere que sea y sin importar cuanto intente presionarme no le daré lo que tanto busca. Con la espalda pegada a la pared intento respirar, pero siento la presión en mis labios, lo mucho que palpitan y mi corazón latiendo con fuerza debido a la adrenalina, cierro los ojos intentando calmarme. -¿Swan? Abro los ojos de golpe mi tío Derek está mirándome con el ceño fruncido abro la boca para intentar decir algo, lo que sea, pero nada sale, al mismo tiempo Leo abre la puerta luciendo perfecto, joder, odio a los hombres que saben que son guapos, él lo sa

