Capítulo 40

1514 Palabras

—Esto es una pésima idea —murmura Axel, frotándose la cabeza. —Sí, lo es. Pero si no me hubieras ayudado, habría ido a otras personas, que no son de fiar y… —Pablo va a matarme. —No le diré que fuiste tú. —Es mi arma, Susana. Resoplo y guardo el arma en mi bolso. Suspiro y confirmo la información. Por quién debo preguntar, a dónde debo dirigirme una vez que esté dentro y qué hacer. —Gracias. —Ten mucho cuidado, mujer. —¿Tienes las llaves? —Asiente y vuelve a suspirar. Axel no quiere que haga esto, pero lo haré. —Sí, Jesús Susana, voy a meterme en una buena aquí. —Sí sirve de algo, les diré que te obligué y amenacé con cortarme las venas o escaparme y buscar a los traficantes del centro si tú no me ayudabas. —Dios. —Bien, es hora. Llama a Saúl después de que me haya ido. No

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR