—¿Cómo estás cariño? —Bien mami. Un poco ocupada con un pedido grande, pero todo ha estado bien. ¿Cómo está papá? ¿Tú? —Bien cariño, tu padre como siempre, con sus cosas. Hoy le dio por ser carpintero. Ha estado puliendo un trozo de madera que, según él, se convertirá en una hermosa silla para el jardín. Me rio entre dientes imaginando a papá. Cada mes tiene un proyecto nuevo, ya sea crear un nuevo artefacto para ahorrarnos alguna tarea de la casa o convirtiéndose en algún profesional de la madera, la pintura, la cocina, etc. El mes pasado era un excelente decorador y contratista e intentó remodelar la casa de huéspedes. Dañó la tubería de la cocina e inundó toda la casa. —¿Y cómo va con ello? —No va, sigo viendo el mismo trozo, sólo que más deforme ahora. —Pobre papá. —Ay que dejar

