Patricia vio cuando un par de minutos después de haberlo inyectado, Aston cayó desmayado encima de ella, intentó apartarlo de encima suyo, pero era demasiado pesado, suspiró, esperando tomar un poco de fuerza o esperar que llegara la mujer que le dio la inyectadora. Ella le dijo que pasaría más tarde a buscarlo, que iría por varios hombres para que lo ayudara a cargar. Siguió tratando de liberarse del peso de Aston, cuando el comenzó a hablar. —Patricia… no me vayas a entregar a ellos… es mentira que están preocupados… no puedes… —no siguió hablando porque esta vez si quedó por completo inconsciente. Por un momento tuvo dudas, al escucharlo hablar pidiendo que no lo entregara, pero enseguida llegaron a su mente las palabras que le había dicho la mujer. “—No le vayas a creer a Aston, él

