—Sorpresa — nos recibe una pequeña multitud de gente una vez pisamos nuestro patio. Noah se refugia en mi cuello por la sorpresa, veo que está asiendo pucheros trato de calmarlo y lo consigo una vez todos ya no están gritando, casi mando a la mierda todo por haber asustado a mi bebé. Dacota quien está aferrada a mi está realmente sorprendida a pesar de que la cague contándole sobre esto hace unos días atrás, luce feliz viendo todo nuestro patio que ahora está decorado con globos color celeste, mesas adornadas, mesas con bocadillos y una mesa llena de regalos para los bebés, aunque no los necesitará yo puedo darles el triple que esos. —Esta hermoso— al fin habla Dacota después de ver todo. —¿Te gusta? — pregunta mi hermana intentada llevarla a ver el lugar, pero esta se niega. —¿P

